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sábado, 21 de octubre de 2017

Efectos

Efectos
Un ciclón tropical maduro puede expulsar calor a razón de hasta 6x1014 vatios.25​ Los ciclones tropicales en el mar abierto causan grandes olas, lluvias torrenciales y fuertes vientos, rompiendo la navegación internacional y, en ocasiones, hundiendo barcos. Sin embargo, los efectos más devastadores de un ciclón tropical ocurren cuando cruzan las líneas costeras, haciendo entrada en tierra. Un ciclón tropical moviéndose sobre tierra puede hacer daño directo de cuatro maneras:

Fuertes vientos - El viento de fuerza de huracán puede dañar o destruir vehículos, edificios, puentes, etc. También puede convertir desperdicios en proyectiles voladores, haciendo el exterior mucho más peligroso.
Marejada ciclónica - Los ciclones tropicales causan un aumento en el nivel del mar, que puede inundar comunidades costeras, Éste es el peor efecto, ya que históricamente los ciclones se cobran un 80% de sus víctimas cuando golpean en las costas por primera vez.
Lluvias torrenciales - La actividad tormentosa en un ciclón tropical puede causar intensas precipitaciones. Los ríos y corrientes se desbordan, no se puede circular en carretera y pueden ocurrir deslizamientos de tierra. Las áreas en tierra pueden ser particularmente vulnerables a inundaciones de agua dulce, si los residentes no se preparan adecuadamente70​ La Climatología de Precipitaciones de Ciclón Tropical muestra algunos récords conocidos, país por país.
Actividad de tornados - La amplia rotación de un huracán crea tornados frecuentemente. Los tornados también pueden ser producto de mesovórtices en la pared del ojo que persistan hasta la entrada en tierra. Aunque estos tornados no son tan fuertes como los no tropicales, pueden causar tremendos daños igualmente.71​

Las consecuencias del Huracán Katrina en Gulfport, Misisipi. Katrina fue el ciclón más costoso en la historia de Estados Unidos debido al poco interés del gobierno en su previsión y en la difusión de la alerta.
Frecuentemente, los efectos secundarios de un ciclón tropical son igualmente dañinos. Estos incluyen:

Enfermedades - El ambiente húmedo después del paso de un ciclón tropical, combinado con la destrucción de instalaciones sanitarias y un clima tropical húmedo puede inducir epidemias que se siguen cobrando vidas tiempo después de que la tormenta haya pasado. Una de las lesiones más comunes post-huracán es pisar un clavo en los escombros causados por la tormenta, que conducen al riesgo de contraer el tétanos u otra infección. Las infecciones de cortes y contusiones pueden amplificarse notablemente vadeando aguas residuales contaminadas. Las grandes superficies cubiertas de agua por una inundación también contribuyen a contraer enfermedades transportadas por mosquitos. Así mismo, el ambiente húmedo contribuye a la proliferación de bacterias patógenas y virus, causantes de diversas enfermedades infecto-contagiosas.
Cortes de energía - Los ciclones tropicales normalmente dejan a decenas o cientos de miles de personas (ocasionalmente millones si el área urbana afectada es muy grande) sin energía eléctrica, impidiendo comunicaciones vitales y obstaculizando los trabajos de rescate.

Dificultades de transporte - Los ciclones tropicales pueden destruir frecuentemente puentes clave, pasos superiores, y carreteras, complicando las tareas de transportar comida, agua potable y medicinas a las áreas que lo necesitan.

Escalas de Huracanes


Vientos de 96 a 110 millas por hora (83-95 nudos o 154-177 km/h).


Las embarcaciones menores rompen sus amarres en áreas expuestas.

Escalas de Huracanes
Escala de Huracanes – Categoría 1
Imagen relacionada

Daños mínimos.
Vientos de 74 a 96 millas por hora. (64-82 nudos o 119-153 km/h).
Presión barométrica mínima igual o superior a 964 milibares.
Daños principalmente a árboles arbustos y casas móviles que no hayan sido aseguradas tal y como se recomienda en los planes de emergencia para huracanes. Destrucción parcial o total de algunos letreros y anuncios.
Marejadas de 4 a 5 pies sobre lo normal (1,5 metros)
Caminos y carreteras en costas bajas inundadas; daños menores a los muelles y atracaderos.

Escala de Huracanes – Categoría 2
Daños moderados.
Imagen relacionada
Presión barométrica mínima de 950 a 964 milibares.
Daños considerables a árboles y arbustos, algunos derribados.
Grandes daños a casas móviles en áreas expuestas.
Extensos daños a letreros y anuncios.
Destrucción parcial de algunos techos, puertas y ventanas.
Pocos daños a estructuras y edificios.
Marejadas de 6 a 8 pies sobre lo normal (1,83 a 2,4 metros).
Carreteras y caminos inundados cerca de las costas.
Las marismas se inundan.
Las embarcaciones menores rompen amarras en áreas abiertas.
Se requiere la evacuación de residentes de terrenos bajos en áreas costeras.

Escala de Huracanes – Categoría 3

Daños extensos.
Imagen relacionadaVientos de 111 a 130 millas por hora (96 a 113 nudos o 178 a 209 kms.).
Presión barométrica entre los 930 y los 950 milibares.
Muchas ramas son arrancadas a los árboles. Grandes árboles derribados.
Anuncios y letreros que no estén sólidamente instalados son llevados por el viento.
Algunos daños a los techos de edificios y también a puertas y ventanas. Algunos daños a las estructuras de edificios pequeños. Casas móviles destruidas.
Marejadas de 9 a 12 pies (2,7 a 3,6) sobre lo normal, inundando extensas áreas de zonas costeras con amplia destrucción de muchas edificaciones que se encuentren cerca del litoral. Las grandes estructuras cerca de las costas son seriamente dañadas por la fuerza de las olas y los escombros flotantes.
Los terrenos llanos de 5 pies (1,52 metros) o menos sobre el nivel del mar son inundados por más de 8 millas (12,87 km) tierra adentro.
Posiblemente se requiera la evacuación de todos los residentes en los terrenos bajos a lo largo de las zonas costeras.

Escala de Huracanes – Categoría 4

Daños extremos.
Vientos de 131 a 155 millas por hora (114 a 135 nudos; 210-249 km/ hr).
Presión barométrica mínima de 905 a 930 milibares.
Árboles y arbustos son arrasados por el viento.
Imagen relacionadaAnuncios y letreros son arrancados o destruidos.


Hay extensos daños en techos, puertas y ventanas. Se produ ce colapso total de techos y algunas paredes en muchas residencias pequeñas. La mayoría de las casas móviles son destruidas o seriamente dañadas. 
Se producen marejadas de 13 a 18 pies (4 a 5 metros) sobre lo normal.
Los terrenos llanos de 10 pies (3 metros) o menos sobre el nivel del mar son inundados hasta 6 millas (9,7 km) tierra adentro.
Hay grandes daños a los pisos bajos de estructuras cerca de las costas debido al influjo de las inundaciones y el batir de las olas llevando escombros.
Posiblemente se requiera una evacuación masiva de todos los residentes dentro de un área de unas 500 yardas (460 metros) de la costa y también de terrenos bajos hasta 2 millas (3,2 km) tierra adentro.

Escala de Huracanes – Categoría 5

Daños catastróficos. 
Imagen relacionadaVientos superiores a 155 millas por hora (135 nudos o más de 249 km/h).
Presión barométrica mínima por debajo de 905 milibares.
Árboles y arbustos son totalmente arrasados por el viento con muchos árboles grandes arrancados de raíz.
Daños de gran consideración a los techos de los edificios.
Los anuncios y letreros arrancados, destruidos y llevados por el viento a considerable distancia, ocasionando a su vez más destrucción.
Daños muy severos y extensos a ventanas y puertas.
Hay colapso total de muchas residencias y edificios industriales.
Se produce una gran destrucción de cristales en puertas y ventanas que no hayan sido previamente protegidos, como recomienda el plan de emergencia para huracanes.
Muchas casas y edificios pequeños derribados o arrasados.
Destrucción masiva de casas móviles.
Se registran mareas muy superiores a 18 pies (5 metros) sobre lo normal.
Ocurren daños considerables a los pisos bajos de todas las estructuras a menos de 15 pies (4,6 metros) sobre el nivel del mar hasta más de 500 yardas (460 metros) tierra adentro.
Posiblemente se requiera una evacuación masiva de todos los residentes en terrenos bajos dentro de un área de 5 a 10 millas (8 a 16 km) de las costas.

Situación caótica.

Escala Saffir-Simpson

Escala Saffir-Simpson

En el año 1969 las Naciones Unidas (UN, ONU) encargaron un estudio sobre los daños que los huracanes producían en las casas de construcción barata. Los científicos encargados de la investigación fueron el ingeniero Herbert S. Saffir y Robert Simpson, director en aquella época del Centro Nacional de Huracanes. Estos dos hombres desarrollaron una escala que explica los daños que pueden provocar los huracanes según la velocidad máxima del viento y la presión atmosférica. 

La escala de huracanes desarrollada por Saffir y Simpson va desde huracanes de categoría 1 a huracanes de categoría 5. Los huracanes de las categorías 3, 4 y 5 son considerados los peores huracanes. Los huracanes de las categoría 1 y 2 también pueden provocar grandes daños, dependiendo de las causas de los huracanes que los produzcan y de los fenómenos atmosféricos que interactúen con ellos, el tipo de región afectada y la velocidad de desplazamiento del huracán. Esto se debe a que en la escala de huracanes Saffir-Simpson no se tienen en cuenta los niveles de precipitaciones, ni la ubicación geográfica o cercanía a áreas pobladas. También hay que considerar que un huracán pasa por dos categorías en la fase de formación, y que no están recogidas en la escala de huracanes Saffir-Simpson. Se trata de la "Depresión tropical", que es un sistema organizado de nubes y tormenta eléctrica con una circulación definida, y "Tormenta tropical", que es un sistema organizado de fuertes tormentas eléctricas con una circulación bien definida que muestra una forma ciclónica.

Por eso siempre hay que informarse sobre qué hacer en caso de huracán y así elaborar un plan de emergencia en caso de huracanes, porque por muy suave que sea un huracán su fuerza puede sorprendernos. Por ejemplo, las inundaciones del huracán Katrina provocaron 11 muertos cuando aún era un huracán de categoría 1. Debemos estar preparados para los huracanes del futuro.

Causas de Huracanes





Causas de Huracanes

Este fenómeno se forma a partir de sistemas de bajas presiones con actividad lluviosa y eléctrica. Los huracanes tienen distintos nombres según la zona o la región en la que se producen. Así se le llama ciclón tropical en el Caribe, tifón en el Océano Índico y mar de Japón, baguío en Filipinas y willy-willy en Australia. 
También puede recibir nombres distintos atendiendo a la velocidad a la que se produce:

Depresión Tropical: son vientos cuya velocidad máxima a nivel del mar es inferior o igual a 62 km/h.
Tormenta tropical: ciclón tropical de núcleo caliente, cuyo viento máximo a nivel del mar oscila entre los 63 y los 117 km/h.
Huracán: ciclón tropical de núcleo caliente cuya velocidad media a nivel del mar puede ser de 118 km/h o superior, dependiendo de la categoría del huracán.

     Existen una serie de causas y de disposiciones favorables para que se produzcan estos huracanes. Así, en aguas cálidas del trópico suelen formarse sistemas de baja presión y ondas tropicales. Podemos decir que existen 5 factores fundamentales que deben estar presentes para que se dé un huracán:

Un disturbio atmosférico preexistente en el que se incluyan tormentas.
Temperaturas oceánicas cálidas, al menos 26 °C, desde la superficie del mar hasta 15 metros por debajo de ésta. A esa temperatura, el agua del océano se está evaporando al nivel acelerado requerido para que se forme el huracán. Es ese proceso de evaporación y la condensación eventual del vapor de agua en forma de nubes, el que libera la energía que le da la fuerza al sistema tormentoso para generar vientos fuertes y lluvia.
Viento: vientos débiles en los niveles altos de la atmósfera que no cambien mucho en dirección y velocidad. La presencia de viento cálido cerca de la superficie del mar permite que haya mucha evaporación y que comience a ascender sin grandes contratiempos, originándose una presión negativa que arrastra al aire en forma de espiral hacia adentro y arriba, permitiendo que continúe el proceso de evaporación. En los altos niveles de la atmósfera los vientos deben ser débiles para que la estructura se mantenga intacta y no se interrumpa este ciclo.
El Giro: la rotación de la tierra eventualmente le da movimiento en forma circular a este sistema que comienza a girar y desplazarse como un gigantesco trompo. Este giro se realiza en sentido contrario al de las manecillas del reloj en el hemisferio norte y en sentido favorable en el hemisferio sur.
Humedad: el huracán necesita la energía de evaporación como combustible y para ello tiene que haber mucha humedad. La humedad se da con mayor facilidad sobre el mar, de modo que su avance e incremento en energía ocurre allí más fácilmente, debilitándose en cambio al llegar a tierra firme.

Huracán Ofelia


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Huracán Ofelia
El huracán Ofelia fue una tormenta muy fuerte que impacto a Irlanda y Gran Bretaña como ciclón extratropical, la tormenta más dura en tocar tierra en Irlanda y el peor ciclón extratropical que impactó en Irlanda y el Reino Unido en términos de daño desde la gran tormenta de 1987. Es la decimoquinta tormenta nombrada, décimo huracán y el sexto huracán mayor de la temporada 2017, Ofelia tenía orígenes no tropicales, que se desarrollaron el 9 de octubre a partir de un frente frío en decadencia que se había estancado sobre el Atlántico Norte a principios de octubre. Situada en un entorno propicio para el fortalecimiento, la tormenta se intensificó constantemente durante los dos días siguientes mientras se desplazaba hacia el norte y luego hacia el sureste antes de convertirse en un huracán el 11 de octubre. Después de convertirse en un huracán de categoría 2 y fluctuar en intensidad por un día, Ofelia se intensificó inesperadamente rapido en un gran huracán el 14 de octubre, mientras que al sur de las Azores. Poco después de alcanzar su máxima intensidad, Ofelia comenzó a debilitarse rápidamente a medida que se aceleraba hacia el noreste hacia Irlanda y Gran Bretaña, llegando a ser extratropical a principios del 16 de octubre, convirtiéndose así en la segunda tormenta de la temporada de huracanes 2017-18 en el Reino Unido e Irlanda. Actualmente afecta a las islas frente a la costa de Noruega con vientos de hasta 45 kilómetros por hora (28 mph), se espera que se disipe mientras toca tierra en el oeste de Noruega durante la tarde del 17 de octubre.

Duración 9-17 de octubre
Vientos máximos 185 km/h (durante 1 minuto)
Presión mínima 958 hPa
Daños Desconocidos
Fallecimientos 3 directos, 45 indirectos
Áreas afectadas Islas Azores
Portugal
España
Irlanda
Reino Unido

Francia

jueves, 19 de octubre de 2017

Huracán Harvey (Video)

Huracán Harvey
El Huracán Harvey (designación del National Hurricane Center: 09-L) es considerado como el huracán más fuerte y con más daños materiales que ha tocado tierra en Texas, Estados Unidos, como un huracán mayor. Ha sido la primera tormenta de tal intensidad en golpear los Estados Unidos desde el huracán Wilma de la temporada de 2005 y la primera en llegar al estado desde el huracán Bret de la temporada de 1999. También es el primer fenómeno meteorológico de este tipo que llega a Estados Unidos con una intensidad de categoría 4 desde el huracán Charley en 2004. Es el primer huracán que golpea el estado de Texas desde Ike en 2008. También es el huracán más fuerte en el golfo de México desde el huracán Rita en 2005.
Es la octava tormenta nombrada, el tercer huracán y el primero mayor de la temporada de huracanes en el Atlántico de 2017. Harvey se desarrolló a partir de una onda tropical al este de las Antillas Menores el 17 de agosto. La tormenta cruzó a través de las islas de Barlovento al día siguiente, a Barbados y más tarde cerca de San Vicente y las Granadinas.
Al entrar en el mar Caribe, Harvey empezó a debilitarse debido a la cizalladura moderada del viento y degeneró en una onda tropical al norte de Colombia a principios del 19 de agosto. Los remanentes fueron monitoreados para su regeneración mientras continuaban hacia el oeste y noroeste a través del Caribe y la península de Yucatán, volviendo a desarrollarse en la bahía de Campeche el 23 de agosto. Harvey entonces comenzó a intensificarse rápidamente el 24 de agosto, recuperando el estatus de tormenta tropical y convirtiéndose en un huracán más tarde ese día. La fase de intensificación de Harvey se estancó ligeramente durante la noche del 24 al 25 de agosto. Sin embargo, Harvey pronto reanudó el fortalecimiento y se convirtió en un huracán de categoría 4 a finales del 25 de agosto. Horas más tarde, Harvey llegó a Rockport, Texas.



Harvey 2017-08-25 2231Z.png

Huracán Irma (Video)

El huracán Irma (designación del National Hurricane Center: 11-L) fue un huracán que amenazó las islas del Caribe y Florida. Se trató del primer huracán mayor y uno de los más poderosos que se han desarrollado en el Atlántico occidental (al este de 35°W). Es la novena tormenta nombrada, el cuarto huracán y el segundo huracán mayor de la temporada de 2017.
Se desarrolló el 30 de agosto en Cabo Verde. Gracias a las condiciones favorables, se intensificó rápidamente. Con solo 24 horas, se convirtió en un huracán de categoría 2 y, al poco tiempo, en un huracán mayor. Su intensidad fluctuó durante los días siguientes debido a la formación del ojo. Pero el 4 de septiembre subió a categoría 5 con vientos de 185 mph (295 km/h). Eso lo hace el más fuerte desde Félix en la temporada de 2007.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) comenzó a supervisar una onda tropical en la costa occidental de África el 26 de agosto. Durante los dos días siguientes, las lluvias y las tormentas asociadas con la ola se organizaron poco a poco y se formó un área de baja presión al pasar justo al sur y a través de Cabo Verde el 29 de agosto, con la indicación del Centro Nacional de Huracanes de que cualquier organización significativa de la perturbación daría lugar a la clasificación de una depresión tropical.
La organización en las 24 horas o más siguientes llevó a la clasificación de la perturbación como la tormenta tropical Irma a las 15:00 UTC del 30 de agosto, sobre la base de los datos del espectrofotómetro y las estimaciones por satélite. Con las cálidas temperaturas de la superficie del mar y la baja cizalladura del viento, se anticipó el fortalecimiento, siendo el único obstáculo las aguas ligeramente más frías y el aire más seco. La tormenta comenzó a desarrollar flujo de salida hacia el polo de nivel superior cuando se estableció un anticiclón sobre el sistema, con características de bandas cada vez más evidentes en imágenes de satélite. A principios del 31 de agosto, poco después del desarrollo de un centro de denso nublado (CDO) y una característica de los ojos, Irma experimentó una intensificación rápida a partir de las 9:00 UTC del 31 de agosto, con vientos que iban de 70 mph (110 km/h) a 115 mph (185 km/h) en solo 12 horas.

Huracán Matthew (Video)


El huracán Matthew fue la decimocuarta tormenta de la temporada de huracanes en el Atlántico de 2016 y el quinto que alcanza la categoría de huracán. Matthew se convirtió en un poderoso huracán categoría 5 en la escala de huracanes de Saffir-Simpson el 30 de septiembre, para después descender como categoría 4 a su entrada a tierra. Es considerado como el huracán más fuerte que ha afectado el área del Caribe desde el huracán Félix en 2007.
El gobierno de Jamaica emitió un aviso de huracán y alerta máxima para todo el territorio nacional, mientras que el haitiano dictó una alerta de tormenta tropical para la costa sur occidental del país, desde la frontera sur con República Dominicana hasta Puerto Príncipe.
El instituto Nacional de Meteorología e Hidrología de Venezuela (INAMEH) declaró alerta azul en el occidente del país, específicamente a los estados Falcón y Norte del Zulia por el paso del huracán.3​ Por su parte, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (IDEAM) declaró alerta roja para toda la Costa Norte en Colombia, que horas más tarde fue descendida a alerta amarilla.
Horas más tarde el huracán descendió de categoría 5 a 4, mientras se alejaba de las costas de Colombia.
Luego de varios días, entró en las Antillas Mayores afectando a la República Dominicana, Haití y Cuba. En este último país la cifra de muertos fue cero, mientras que últimos números hablan de más de 1000 muertes directas en Haití. Al alejarse de esas tierras, llegó a los Estados Unidos entrando en la ciudad de Miami, en Florida. Finalmente fue perdiendo potencia, llegando a la categoría 1 en la escala Saffir-Simpson.


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miércoles, 18 de octubre de 2017

Lugares de formación

Lugares de formación
La mayoría de los ciclones tropicales se forman en una zona de actividad tormentosa llamada Discontinuidad Intertropical (ITF por su nombre en inglés), Zona de Convergencia Intertropical (ITCZ) o zona de bajas presiones del monzón. Otra fuente importante de inestabilidad atmosférica son las ondas tropicales, que causan sobre el 85 % de los ciclones tropicales intensos en el océano Atlántico,​ y la mayoría en la región del Pacífico este.


La mayoría de los ciclones tropicales se forman a una latitud entre 10 y 30º del ecuador,y un 87 % de los mismos se forman a menos de 20º de latitud, norte o sur.52​ Debido a que el efecto Coriolis inicia y mantiene la rotación de los ciclones, estos raras veces se forman o se mueven hasta los 5º de latitud, donde el efecto Coriolis es muy débil.​ Sin embargo, es posible que se formen ciclones en esta región si hay otra fuente inicial de rotación; estas condiciones son extremadamente raras y se cree que tales tormentas se forman como mucho una vez cada siglo. Ejemplos de ciclones o tormentas tropicales en estas latitudes son la formación de la tormenta tropical Vamei en 2001 o el ciclón Agni en 2004.

Regiones principales

Regiones principales
Hay siete regiones principales de formación de ciclones tropicales. Son el océano Atlántico, las zonas oriental, sur y occidental del océano Pacífico, así como el sudoeste, norte y sureste del océano Índico. A nivel mundial, cada año se forman una media de 80 ciclones tropicales.

Océano Atlántico Norte. Se trata de la región más estudiada de todas. Incluye el océano Atlántico, el mar Caribe y el golfo de México. La formación de ciclones tropicales varía ampliamente de un año a otro, oscilando entre veinte y una por año, con una media de diez (2005 batió el récord al registrar un total de 28).​ La costa atlántica de Estados Unidos, México, América Central, las islas caribeñas y Bermudas se ven afectadas frecuentemente por estos fenómenos. Colombia, Venezuela, el sureste de Canadá y las islas "Macaronesias" también se ven afectadas ocasionalmente. La mayoría de las tormentas atlánticas más intensas son huracanes del tipo Cabo Verde, que se forman en la costa occidental de África, cerca de las islas de Cabo Verde.
Océano Pacífico Noreste. Es la segunda región más activa del mundo y la más densa (mayor número de tormentas en una menor región del océano). Las tormentas que se forman aquí pueden afectar al oeste de México, Hawái, al norte de América Central y, en ocasiones extremadamente raras, a California. 

Animación de radio NOAA del huracán Patricia con animación infrarroja. Muestra el acercamiento hacia México en la mañana del 23 de octubre.
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Océano Pacífico Noroeste. La actividad tropical en esta región afecta frecuentemente a China, Japón, Filipinas y Taiwán, pero también a otros países en el sudeste asiático como Vietnam, Corea del Sur e Indonesia, además de numerosas islas de Oceanía. Es, con diferencia, la región más activa, convirtiéndose en la tercera de todas las de actividad de ciclones tropicales del mundo. La costa de la República Popular China presencia la mayor cantidad de entradas en tierra de ciclones en el mundo.37​
Océano Índico Norte. Esta región se divide en dos áreas, la bahía de Bengala y el mar Arábigo, habiendo en la primera de ellas de cinco a seis veces más actividad. La temporada de esta región tiene dos puntos interesantes; uno en abril y mayo, antes del comienzo del monzón, y otro en octubre y noviembre, justo después. Los huracanes que se forman en esta región han sido históricamente los que más vidas se han cobrado — el más terrible, el ciclón Bhola de 1970, acabó con la vida de 200 000 personas. Los países afectados en esta región incluyen a India, Bangladés, Sri Lanka, Tailandia, Birmania y Pakistán. En raras ocasiones, un ciclón tropical formado en esta región puede afectar también a la península arábiga.

Océano Pacífico Suroeste. La actividad tropical en esta región afecta mayoritariamente a Australia y el resto de Oceanía.

Océano Índico Sudeste. La actividad tropical en esta región afecta a Australia e Indonesia.


Océano Índico Suroeste. Esta región es la menos documentada debido a la ausencia de datos históricos. Los ciclones que se forman aquí afectan a Madagascar, Mozambique, Isla Mauricio y Kenia.

Áreas de formación atípicas



Áreas de formación atípicas
Las siguientes áreas producen ciclones tropicales ocasionalmente.

Océano Atlántico Sur. Una combinación de aguas más frías y cizalladura vertical hacen muy difícil para el Atlántico Sur registrar actividad tropical. Sin embargo, se han observado tres ciclones tropicales en esta región. Fueron una débil tormenta tropical en 1991 cerca de la costa de África; el ciclón Catarina (conocido también como Aldonça), que hizo entrada en tierra en Brasil 2004, con fuerza de Categoría 1; y una tormenta más pequeña, en enero de 2004, al este de Salvador de Bahía, Brasil, que se cree que alcanzó intensidad de tormenta tropical con base en los vientos registrados.
Pacífico Norte Central. La cizalladura en esta área del océano Pacífico limita severamente el desarrollo tropical, por lo que no se conocen formaciones de tormentas desde 2002. Sin embargo, esta región es frecuentada comúnmente por los ciclones tropicales que se forman en el ambiente mucho más favorable de la región del Pacífico Nordeste.
Pacífico Sudeste. Las formaciones tropicales en esta región son bastante raras; cuando se forman, frecuentemente están enlazadas a episodios de El Niño. Muchas de las tormentas que entran en esta región se han formado en el lejano oeste, en la zona del Pacífico Suroeste. Afectan a las islas de Polinesia en casos excepcionales.
Pacífico Suroeste. Existen tres antecedentes en Chile: 27 de mayo de 1934 en Concepción, 21 de junio 2007 también en los alrededores de Concepción y 26 de abril de 1881 en Valdivia.
Mar Mediterráneo. A veces se forman tormentas con estructuras similares a las de los ciclones tropicales. Algunos ejemplos de estos "ciclones tropicales mediterráneos" se formaron en septiembre de 1947, septiembre de 1969, enero de 1982, septiembre de 1983 y enero de 1995. Sin embargo, hay cierto debate sobre si la naturaleza de estas tormentas fue realmente tropical.
Subtrópicos templados. las áreas más allá de los treinta grados del ecuador normalmente no son conductivas para la formación o fortalecimiento de ciclones tropicales. El factor limitante primario es la temperatura del agua, aunque una mayor cizalladura vertical también es otro de los factores. Estas zonas en ocasiones son frecuentadas por ciclones moviéndose desde latitudes tropicales. En raras ocasiones, como 198839​ y 197540​ pueden formarse o fortalecerse en esta región.
Bajas latitudes. El área entre los paralelos 10º N y 10º S no experimentan una presencia significativa del efecto Coriolis, un ingrediente vital para un ciclón tropical. Sin embargo, en diciembre de 2001, el tifón Vamei se formó al sudeste del mar de la China Meridional e hizo entrada en tierra en Malasia. Tuvo origen en una formación tormentosa en Borneo, que se movió hacia el mar de la China Meridional.
Los Grandes Lagos. Un sistema tormentoso que parecía similar a un huracán se formó en 1996, en el lago Hurón. Formó una estructura con el ojo típico en su centro y pudo haber sido durante un breve espacio de tiempo un ciclón tropical.

Bandas lluviosas

Bandas lluviosas
Todas las áreas de baja presión en superficie presentan una divergencia hacia arriba para formar una espiral nubosa de aire cálido que va ganando altura pero va perdiendo velocidad al expandirse. Debido a la rotación terrestre (que es el motor de lo que se conoce como efecto Coriolis) esta espiral ascendente gira en sentido anti horario en el hemisferio norte y horario en el hemisferio sur. Pero como las leyes físicas nos enseñan que a toda acción se opone una reacción de la misma intensidad pero de sentido contrario, la divergencia en altura de un ciclón tropical produce una convergencia en profundidad hacia la parte central del mismo que llega a la superficie con la máxima velocidad de giro al disminuir el radio de giro y concentrarse en un área reducida. Se trata del mismo proceso de aceleración que se produciría en un tobogán de las proporciones tan enormes de un ciclón tropical: el aire cálido de la banda nubosa ascendente forma una banda nubosa con el borde exterior situado a mayor altura que el interior. Así, los vientos que ascienden en las capas altas de un ciclón tropical se alejan del centro de la tormenta, pero empujan al aire frío localizado por encima de dicha banda nubosa hacia el centro del área ciclónica descendiendo por su mayor peso (aire frío más pesado) con una velocidad siempre creciente al reducirse su radio de giro con dicho descenso. En resumen, el modelo del proceso de formación de un ciclón es relativamente sencillo: se trata de dos espirales de rotación, una nubosa ascendente que se extiende hacia arriba y una superpuesta a la ascendente que desciende y se contrae hacia el centro. Lo que sucede es que la espiral descendente, como está formada por aire frío más pesado, no presenta nubes, intercalándose entre dos espirales ascendentes sucesivas. Cuando la espiral descendente llega al suelo en un tornado, se puede fotografiar desde el lado de mayor presión que es el que tiene menor nubosidad.


Para que los ciclones tropicales tengan esta característica de la producción de bandas de lluvia, es necesario que no exista una cizalladura vertical para mantener el núcleo cálido del centro de la tormenta.

Efectos de los huracanes

Efectos
Un ciclón tropical maduro puede expulsar calor a razón de hasta 6x1014 vatios.25​ Los ciclones tropicales en el mar abierto causan grandes olas, lluvias torrenciales y fuertes vientos, rompiendo la navegación internacional y, en ocasiones, hundiendo barcos. Sin embargo, los efectos más devastadores de un ciclón tropical ocurren cuando cruzan las líneas costeras, haciendo entrada en tierra. Un ciclón tropical moviéndose sobre tierra puede hacer daño directo de cuatro maneras:

Fuertes vientos - El viento de fuerza de huracán puede dañar o destruir vehículos, edificios, puentes, etc. También puede convertir desperdicios en proyectiles voladores, haciendo el exterior mucho más peligroso.
Marejada ciclónica - Los ciclones tropicales causan un aumento en el nivel del mar, que puede inundar comunidades costeras, Éste es el peor efecto, ya que históricamente los ciclones se cobran un 80% de sus víctimas cuando golpean en las costas por primera vez.
Lluvias torrenciales - La actividad tormentosa en un ciclón tropical puede causar intensas precipitaciones. Los ríos y corrientes se desbordan, no se puede circular en carretera y pueden ocurrir deslizamientos de tierra. Las áreas en tierra pueden ser particularmente vulnerables a inundaciones de agua dulce, si los residentes no se preparan adecuadamente70​ La Climatología de Precipitaciones de Ciclón Tropical muestra algunos récords conocidos, país por país.
Actividad de tornados - La amplia rotación de un huracán crea tornados frecuentemente. Los tornados también pueden ser producto de mesovórtices en la pared del ojo que persistan hasta la entrada en tierra. Aunque estos tornados no son tan fuertes como los no tropicales, pueden causar tremendos daños igualmente.

Las consecuencias del Huracán Katrina en Gulfport, Misisipi. Katrina fue el ciclón más costoso en la historia de Estados Unidos debido al poco interés del gobierno en su previsión y en la difusión de la alerta.
Frecuentemente, los efectos secundarios de un ciclón tropical son igualmente dañinos. Estos incluyen:

Enfermedades - El ambiente húmedo después del paso de un ciclón tropical, combinado con la destrucción de instalaciones sanitarias y un clima tropical húmedo puede inducir epidemias que se siguen cobrando vidas tiempo después de que la tormenta haya pasado. Una de las lesiones más comunes post-huracán es pisar un clavo en los escombros causados por la tormenta, que conducen al riesgo de contraer el tétanos u otra infección. Las infecciones de cortes y contusiones pueden amplificarse notablemente vadeando aguas residuales contaminadas. Las grandes superficies cubiertas de agua por una inundación también contribuyen a contraer enfermedades transportadas por mosquitos. Así mismo, el ambiente húmedo contribuye a la proliferación de bacterias patógenas y virus, causantes de diversas enfermedades infecto-contagiosas.
Cortes de energía - Los ciclones tropicales normalmente dejan a decenas o cientos de miles de personas (ocasionalmente millones si el área urbana afectada es muy grande) sin energía eléctrica, impidiendo comunicaciones vitales y obstaculizando los trabajos de rescate.
Dificultades de transporte - Los ciclones tropicales pueden destruir frecuentemente puentes clave, pasos superiores, y carreteras, complicando las tareas de transportar comida, agua potable y medicinas a las áreas que lo necesitan.

lunes, 9 de octubre de 2017

Estructura física de los huracanes y formación.

Estructura física de los huracanes
Los ciclones tropicales son áreas de baja presión atmosférica cerca de la superficie de la Tierra. Las presiones registradas en el centro de los ciclones tropicales están entre las más bajas registradas en la superficie terrestre al nivel del mar.​ Los ciclones tropicales se caracterizan y funcionan como núcleo cálido, que consiste en la expulsión de grandes cantidades de calor latente de vaporización que se eleva, lo que provoca la condensación del vapor de agua. Este calor se distribuye verticalmente alrededor del centro de la tormenta. Por ello, a cualquier altitud (excepto cerca de la superficie, donde la temperatura del agua determina la temperatura del aire) el centro del ciclón siempre es más cálido que su alrededor.​ Las principales partes de un ciclón son el ojo, la pared del ojo y las bandas lluviosas.
Formación

La formación de ciclones tropicales es el tema de muchas investigaciones y todavía no se entiende perfectamente. Seis factores generales son necesarios para hacer posible la formación de ciclones tropicales, aunque ocasionalmente pueden desafiar a estos requisitos:
Temperatura del agua de al menos 26,5 °C​ hasta una profundidad de al menos 50 m. Las aguas a esta temperatura provocan que la atmósfera sea lo suficientemente inestable como para sostener convección y tormentas eléctricas.
Enfriamiento rápido con la altura. Esto permite la expulsión de calor latente, que es la fuente de energía en un ciclón tropical.
Alta humedad, especialmente en las alturas baja a media de la troposfera. Cuando hay mucha humedad en la atmósfera, las condiciones son más favorables para que se desarrollen perturbaciones.
Baja cizalladura vertical. Cuando la cizalladura vertical es alta, la convección del ciclón o perturbación se rompe, deshaciendo el sistema.
La distancia al ecuador terrestre. Permite que la fuerza de Coriolis desvíe los vientos hacia el centro de bajas presiones, causando una circulación. La distancia aproximada es 500 km o 10 grados.
Un sistema de perturbación atmosférica preexistente. El sistema debe tener algún tipo de circulación como centro de bajas presiones.
Solo ciertas perturbaciones atmosféricas pueden dar como resultando un ciclón tropical. Estas incluyen:


jueves, 5 de octubre de 2017

Huracán Katrina


Ciclón tropical es un término meteorológico usado para referirse a un sistema tormentoso caracterizado por una circulación cerrada alrededor de un centro de baja presión y que produce fuertes vientos y abundante lluvia. Los ciclones tropicales extraen su energía de la condensación de aire húmedo, produciendo fuertes vientos. Se distinguen de otras tormentas ciclónicas, como las bajas polares, por el mecanismo de calor que las alimenta, que las convierte en sistemas tormentosos de "núcleo cálido". Dependiendo de su fuerza un ciclón tropical puede llamarse depresión tropical, tormenta tropical, huracán y de su localización se pueden llamar tifón (especialmente en las Islas Filipinas y China) o simplemente ciclón.

El huracán Katrina fue uno de los más destructivos y el que causó más víctimas mortales de la temporada de huracanes en el Atlántico de 2005.
Se trata del huracán que ha provocado más daños económicos, así como uno de los cinco huracanes más mortíferos, de la historia de Estados Unidos. Asimismo, el Katrina es el sexto más intenso de todos los huracanes del Atlántico registrados. Al menos 1833 personas fallecieron debido al propio huracán o las consiguientes inundaciones, convirtiéndose en el huracán más mortífero en Estados Unidos desde el huracán San Felipe II, de 1928; la cifra total de daños materiales se estimó en un principio en 108 000 millones de dólares (2005 USD), casi el cuádruple que la de los desperfectos causados por el huracán Andrew en 1992.

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